Rinitis

La rinitis, una afección benigna y sumamente frecuente en su forma aguda, es una afección
de la mucosa que reviste las fosas nasales.
• Rinitis aguda. Se debe a una infección viral o bacteriana; en lenguaje coloquial se le conoce como resfriado común.
• Rinitis alérgica. Es una forma de manifestación alérgica que demuestra una sensibilidad anormal a diferentes sustancias presentes en el ambiente (los alérgenos, como pólenes, polvo, moho). Según el caso, provoca
comezón o picores en la nariz, estornudos repetidos, secreción nasal acuosa, obstrucción nasal, etc.
• Rinitis crónica. Se trata de una inflamación recidivante o relativamente permanente de las fosas nasales secundaria a una disfunción vasomotora de la mucosa nasal o, en casos más raros, a un fenómeno alérgico. Se manifiesta por obstrucción nasal y dolores de cabeza. Puede acompañarse de pólipos, unos
tumores benignos que crecen dentro de las fosas nasales.
> Tratamientos clásicos
El tratamiento de la rinitis aguda es sintomático: descongestivos, reposo, aspirina. En caso de rinitis alérgica, consiste ante todo en suprimir hasta donde sea posible el contacto con el alérgeno causal. Ciertos medicamentos antihistamínicos (que atenúan la reacción alérgica) o antiinflamatorios permiten aliviar los síntomas.
En algunos casos, puede intentarse la desensibilización (inyección de dosis repetidas y crecientes del alérgeno causal). Por otra parte, el tratamiento de la rinitis crónica tiene por objeto mejorar la ventilación por la nariz, si fuera necesario, mediante cauterización o una intervención quirúrgica.
Tratamiento homeopático 
• Rinitis aguda, coriza o resfriado común.
Un tratamiento homeopático puede aliviar rápidamente las manifestaciones del resfriado común.
• Rinitis alérgica. 
Un tratamiento homeopático bien aplicado puede hacer desaparecer el terreno
alérgico. Además, las manifestaciones agudas de la rinitis alérgica pueden aliviarse rápidamente con homeopatía.
• Rinitis crónica.
Para tratar esta afección con homeopatía, es indispensable buscar un remedio de fondo. Entre los numerosos remedios posibles, pueden citarse Phosphorus, Natrum muriaticum, Silícea, Nux vómica, Sulphur, Thuja occidentalis, Natrum sulphuricum o Causticum.